Convulsiones en perros y gatos: cuándo acudir a urgencias
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Convulsiones en perros y gatos: cuándo acudir a urgencias
Revisado por Dr. Exequiel Ortiz Nilo · Director Clínico, Clínica Veterinaria Chicureo
Ver a un perro o gato convulsionar puede ser muy angustiante. Lo más importante es mantener la calma, protegerlo de golpes y observar cuánto dura el episodio.
Una convulsión puede tener distintas causas y no todas tienen la misma gravedad. Sin embargo, una convulsión prolongada, varias convulsiones en un período corto o la falta de recuperación entre episodios requieren atención veterinaria urgente.
¿Cómo reconocer una convulsión?
Durante una convulsión pueden aparecer signos como:
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pérdida de conciencia o respuesta;
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caída repentina;
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rigidez corporal;
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movimientos repetitivos de las extremidades;
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movimientos involuntarios de mandíbula o cara;
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salivación;
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micción o defecación involuntaria.
No todas las convulsiones son iguales. Algunas pueden manifestarse de forma más localizada o con alteraciones del comportamiento.
Después del episodio puede existir un período de recuperación —denominado fase postictal— en el que la mascota puede estar desorientada, inquieta, débil o comportarse de manera diferente durante un tiempo.
¿Qué hacer si mi perro o gato está convulsionando?
1. Mantén la calma y controla el tiempo.
Si puedes hacerlo con seguridad, registra la hora en que comenzó la convulsión. Saber si duró 30 segundos, 2 minutos o más de 5 minutos puede cambiar la evaluación veterinaria.
2. Evita que se golpee.
Retira objetos cercanos y mantenlo alejado de escaleras, piscinas, desniveles u otros lugares donde pueda lesionarse.
3. No introduzcas las manos ni objetos en su boca.
No intentes sujetar la lengua ni abrirle la boca durante la convulsión. Puedes sufrir una mordedura involuntaria y aumentar el riesgo de lesiones.
4. Reduce los estímulos.
Mantén el ambiente tranquilo y evita manipular innecesariamente al paciente.
5. Si es seguro, graba un video.
Un video del episodio puede entregar información muy útil al equipo veterinario para caracterizar lo ocurrido.
¿Cuándo una convulsión es una urgencia veterinaria?
Busca atención veterinaria inmediata si:
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la convulsión se aproxima o supera los 5 minutos;
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presenta varias convulsiones en un período corto;
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comienza otra convulsión sin haber recuperado adecuadamente la conciencia;
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tiene dificultad para respirar;
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presenta una recuperación anormal o deterioro marcado;
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existe sospecha de intoxicación o ingestión de una sustancia potencialmente tóxica;
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la convulsión ocurre asociada a un traumatismo;
-
o su condición general te preocupa después del episodio.
Las convulsiones prolongadas y las convulsiones agrupadas pueden constituir emergencias neurológicas. El tratamiento temprano es importante porque una actividad convulsiva persistente puede hacerse progresivamente más difícil de controlar y producir complicaciones sistémicas y neurológicas.
¿Qué significa status epilepticus?
En medicina veterinaria, una convulsión que continúa durante aproximadamente 5 minutos o más debe tratarse como una emergencia, al igual que las convulsiones repetidas sin una recuperación adecuada entre episodios.
No esperes 30 minutos para buscar atención veterinaria.
Si la actividad convulsiva continúa mientras organizas el traslado, comunícate con un servicio de urgencias veterinarias.
¿Y si la convulsión ya terminó?
Aunque el episodio haya terminado, una primera convulsión merece evaluación veterinaria para determinar los siguientes pasos según la edad, antecedentes, examen clínico y características del episodio.
Una convulsión no significa automáticamente que tu mascota tenga epilepsia.
Existen diferentes posibles causas de convulsiones, por lo que el diagnóstico requiere evaluar al paciente en su contexto clínico.
¿Por qué puede convulsionar un perro o un gato?
Las convulsiones pueden estar relacionadas con diferentes problemas.
Entre ellos pueden encontrarse alteraciones metabólicas, intoxicaciones, enfermedades intracraneales y epilepsia, entre otras causas.
Por este motivo, el objetivo de la evaluación veterinaria no es únicamente controlar el episodio cuando corresponde, sino también determinar por qué ocurrió.
¿Qué ocurre al llegar a urgencias?
El manejo dependerá del estado del paciente.
Si la mascota llega convulsionando o presenta una emergencia convulsiva, la prioridad es estabilizar al paciente y controlar la actividad convulsiva.
Paralelamente, el equipo veterinario puede evaluar parámetros como temperatura, glucosa, oxigenación y estado cardiovascular y neurológico, además de buscar posibles causas o complicaciones.
Una vez estabilizado, el veterinario determinará qué estudios son necesarios según cada caso. Estos pueden incluir exámenes de laboratorio y, cuando está indicado, estudios diagnósticos adicionales.
No todos los pacientes necesitan los mismos exámenes.
¿Debo darle sus medicamentos durante una convulsión?
No administres medicamentos por vía oral mientras tu mascota está convulsionando o no puede tragar con normalidad.
Si tu perro o gato ya tiene diagnosticada una enfermedad convulsiva y su veterinario dejó previamente un protocolo de rescate específico, sigue exactamente esas indicaciones.
No utilices medicamentos o dosis indicadas para otro animal.
Urgencias veterinarias 24 horas en Chicureo
Si tu perro o gato está convulsionando, presenta episodios repetidos o no se recupera adecuadamente, puede requerir atención inmediata.
Clínica Veterinaria Chicureo cuenta con atención de urgencias veterinarias 24/7 para perros y gatos en Chicureo, Colina.
🚨 Ver Urgencias Veterinarias 24 Horas
Información médica
Este contenido tiene fines educativos y no reemplaza la evaluación de un médico veterinario. La conducta y tratamiento dependen del estado y antecedentes de cada paciente.
Revisión clínica: Dr. Exequiel Ortiz Nilo, Director Clínico
Última revisión: septiembre de 2026
Referencia científica
Charalambous M, Muñana K, Patterson EE, Platt SR, Volk HA. ACVIM Consensus Statement on the management of status epilepticus and cluster seizures in dogs and cats. Journal of Veterinary Internal Medicine. 2024;38(1):19–40. doi:10.1111/jvim.16928.